Yoshinori Noguchi

En el libro La ley del espejo, de Yoshinori Noguchi se argumenta que percibimos todo lo que nos rodea como un reflejo de lo que sentimos en nuestro interior. Cuando algo del exterior nos molesta, cuando tenemos reacciones de enfado, ira, o cólera hacia la otra persona, esto nos está diciendo algo muy importante de nosotr^s mism^s, nos está indicando algo que forma parte de nosotros y que rechazamos o no reconocemos. En la mayor parte de las ocasiones, se trata de algo inconsciente, por eso es importante aprender a parar y analizar qué me está diciendo esa situación de mí mism^, para poder traerlo a la consciencia y de esta forma tomar partido. 

“El mundo exterior actúa como un espejo, reflejando tanto nuestra luz como nuestra sombra, siendo un retrato de nuestro mundo interior”

Pero, ¡ojo!, así como reaccionamos ante las cosas que consideramos negativas, la ley del espejo también se aplica para nuestras partes positivas. Cuando admiramos algo de alguien, nosotr^s también tenemos eso que nos encandila de la otra persona. Por tanto, esta dinámica dicta que lo que ocurre en el exterior es, precisamente, cómo nos vemos a nosotr^s mism^s. Lo que se expresa fuera es lo que está ocurriendo dentro. 

La ley del espejo se resume en las siguientes premisas:

  1. Lo que vemos en los demás es el reflejo de un^ mism^: Lo que pasa fuera, es lo que está ocurriendo dentro de un^ mism^, por tanto, cuando reaccionamos de forma negativa ante la conducta de otra persona, eso que rechazamos, forma parte de nosotr^s, así mismo pasa a la inversa, cuando admiramos una cualidad del otr^,  también la tenemos integrada en nuestro sistema. 
  2. Nos molesta el reflejo de nuestras actitudes: nos fijamos en ciertas actitudes porque nosotr^s también las tenemos. Vibramos con ello, por eso nos resuena. 
  3. Nos autoengañamos: es difícil reconocer en un^ mism^ lo que no nos gusta de la otra persona, porque precisamente, lo rechazamos en nosotr^s y lo justificamos poniéndolo fuera pues nos resulta más fácil culpar al otr^ que asumir la responsabilidad de lo que somos. 
  4. Negamos el reflejo: al poner la culpa fuera, al no responsabilizarnos de lo que es de un^, no aceptamos parte de nosotros, por tanto no podemos integrarlo y reconocerlo para saber qué hacer con ello. Si somos capaces de parar y analizar que hay de mí en el otro, podremos usarlo como herramienta para conocernos a nosotr^s mism^s, establecer relaciones conscientes y vínculos más sanos, además de mejorar nuestra comunicación, puesto que al entender lo que pasa dentro, reconocemos la parte que nos corresponde, nos responsabilizamos y actuamos en base a ello. Dejamos de reaccionar para responder. 

Beneficios de usar la Ley del espejo

  1. Mayor autoconocimiento:  ser capaz de parar y analizarse a un^ requiere de mucha valentía, pues no tod^s estamos dispuest^s a reconocer las partes que menos nos gustan. Una vez que hemos dado ese gran paso, la ley del espejo se convierte en una herramienta muy potente para conocernos a nosotr^s mism^s. No es fácil y a veces nos costará entenderlo, nos frustraremos… pero los resultados que vamos obteniendo nos llenarán de satisfacción y nos aportarán mayor confianza y seguridad en nosotr^s. 
  2. Integración de tus sombras: lo que nos provoca envidia indica que es algo que queremos; lo que odiamos, lo rechazamos en nosotr^s mism^s… Al final nuestras reacciones son indicadores para vernos y aceptar lo que somos, integrarlo como parte de nosotros y así vivir más liger^s. 
  3. Aumenta nuestra empatía y compasión: Al permitirnos ser, al aceptar las partes que menos nos gustan, al comprender que tod^s pasamos por un proceso, desarrollamos mayor nivel de empatía, dejamos que nuestras estructuras más fijas vayan cayendo y nos abrimos a una mayor comprensión, nos tornamos más flexibles, porque el aceptarse un^ tal cual es, implica por defecto, la aceptación del otr^. 
  4. Humildad: cambias el juicio por la empatía.
  5. Cambias tu rol de víctima y te responsabilizas: la gente te muestra, no te hace. Una vez que entiendes esto, dejas de ocupar el papel de víctima para responsabilizarte de lo que es tuyo, de lo que te corresponde y así, en lugar de dejar tu vida en manos del destino, te conviertes en el/la capitán/a de tu barco. 
  6. Eres más libre: caminas más liger^. Te permites SER, cambias tus viejas creencias, tus estructuras fijas por posturas más flexibles, dejas de reaccionar para responder, eres más empátic^ y, al ser capaz de aceptarte a tí, aceptas al resto, lo que implica construir relaciones más sanas, libre de exigencias, reclamos. 

La realidad de nuestra vida es el espejo que refleja lo que hay en nuestro corazón

Yoshinori Noguchi

2 comentarios en «LA LEY DEL ESPEJO»

  • Bea

    Me encanta

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  • Grace

    Es una herramienta maravillosa a nuestro alcance para indagar en una misma y conseguir llegar a nuestra verdadera autenticidad. ¡Gracias por leernos!

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